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#GeneraciónBocata: Mireya Represa

Nuestra protagonista de hoy para #GeneraciónBocata es la joven Mireya Represa Pérez, jugadora de ajedrez en la categoría sub-18, en el Club de Xadrez Laroca, de Nigrán.

Mireya Represa para #GeneraciónBocata

Sus inicios en el ajedrez estuvieron motivados por la tradición familiar. A su padre, Juan Represa, siempre le gustó mucho el ajedrez, que ya había aprendido del abuelo de Mireya. Juan intentó enseñarle a jugar con 5 años, aunque en un primer momento no le llamó demasiado la atención.

Al año siguiente, sus padres decidieron apuntarle a la actividad extraescolar de ajedrez en el colegio y fue entonces cuando empezó a gustarle y a aprender la técnica.

Inicios de Mireya Represa en el ajedrez

Actualmente Mireya compite tanto en ajedrez lento como en rápido. En el lento, los jugadores disponen de 90 minutos para toda la partida, mientras que en el rápido tienen menos de 15 minutos. Una partida media no suele durar más de 30 jugadas, aunque puede llegar a las 80-90 si ambos jugadores tienen un nivel muy similar.

Cada partida es un mundo distinto, que nunca se repite. Es novedad tras novedad. Siempre te asombra. En este sentido, el ajedrez es un juego muy bonito.

Palmarés

A los 7 años jugó su primer Campeonato Gallego y consiguió un segundo puesto en la general, además de clasificarse como campeona femenina gallega.

A los 9 años quedó campeona de España, fue en ese momento cuando tuvo claro que el ajedrez era su gran pasión. Revalidó el título al años siguiente, con 10 años, además de quedar cuarta en la clasificación general mixta.

A los 12 años quedó campeona sub-14 en una categoría superior y consiguió el subcampeonato de España.

En los últimos años ha conseguido varios podiums en los campeonatos de España, un campeonato de España jugando con la selección gallega por equipos y dos campeonatos de España en ajedrez rápido.

Mireya, campeona de España de ajedrez en 2017

El año pasado fue muy positivo. Volvió a ser campeona de España en ajedrez lento y participó en el campeonato de Europa, que se jugó en Mamaia (Rumanía), en el que logró un decimoquinto puesto, empatada a puntos con la sexta de la clasificación final. Fue una experiencia muy intensa, en la que tuvo ocasión de jugar contra rivales de gran nivel. Le encantaría poder repetir este año.

Viajar para competir

En Galicia no se juegan muchos torneos, por lo que la mayor parte del tiempo hay que desplazarse para competir. Mireya viaja casi siempre con su padre, su gran apoyo. Es el primero que se ofrece a llevarla en coche a donde sea necesario.

Desde que quedé campeona de España a los 9 años, he viajado bastante. He sido varias veces becada para participar en campeonatos de Europa y del Mundo. Voy con la gente que me apoya: amigos, entrenadores, familia…Es una gran experiencia.

Gastos

Mireya afirma que ha estado becada con la Federación Española y la Federación Gallega, aunque eso sólo sucede si logra ganar algún campeonato del mismo nivel. De no ser así, todos los gastos corren por cuenta de la familia.

En los torneos tenemos clases por la mañana -con profesores de alto nivel- y partidas por las tardes. Cada torneo dura una semana, incluso más, por lo que puede llegar a ser muy costoso.

Relajación, entrenamiento y partidas simultáneas

Antes de cada partida hago ejercicios de relajación con mi padre para después ser capaz de meterme de lleno en ella y estar concentrada. El hecho de estar jugando y que la gente se fije o pueda detectar errores me pone nerviosa.

Muchas veces Mireya entrena con los ojos vendados, sobre todo con su padre. Es una buena forma de entrenar la mente y, además, le gusta.

Entrenamiento ajedrez con ojos vendados

La joven ajedrecista afirma también que tiene bastante experiencia jugando partidas simultáneas: “He llegado a jugar hasta 15 tableros al mismo tiempo. En el colegio, como tenía un nivel superior al de mis compañeros, el profesor me ponía a jugar partidas simultáneas todos los jueves a mediodía, llegando a jugar con 15 personas al mismo tiempo.”

Un día normal de Mireya

Mireya tiene 17 años y está cursando primero de bachillerato. Va a clase de nueve a cinco de la tarde. Luego hace deberes y estudia. Al finalizar sus obligaciones, intenta practicar al ajedrez al menos durante dos horas diarias. Los fines de semana siempre le dedica más tiempo.

El año que viene, como irá a la selectividad, asegura que tendrá que centrarse más en los estudios, por lo que quiere aprovechar este año al máximo.

Mi objetivo este año es un buen puesto en el Campeonato de España, si puede ser campeona femenina. También poder participar en el Campeonato de Europa y del Mundo. Si no me clasifico como Campeona nacional, no seré becada para el europeo, pero aún así intentaré jugarlo y conseguir una buena clasificación. A poder ser, mejorar mi puesto del año pasado.

Además de esto, hay una serie de títulos que la Federación Internacional da según el nivel que se tenga. Mireya tiene la intención de conseguir alguno de ellos antes de cumplir los 18 años y empezar la carrera.

Juan, su padre

Juan, padre de la ajedrecista Mireya Represa

El padre de Mireya asegura que ha aprendido mucho de ella. De hecho, empezó a jugar en competición a raíz de que ella lo hiciese. A los 9 años, cuando ella empezó a despuntar, le superó con creces.

Juan afirma que en el ajedrez pasas por muchas fases. Este año ve a Mireya muy contenta y motivada. Hace tres años no lo estaba tanto. Tuvo un momento en que los resultados no salían y sufría, pero el año pasado fue muy importante. El hecho de volver a ser Campeona de España le dió motivación y estabilidad. Ahora está muy emocionada jugando.

“Mireya es bastante buena estudiante, tanto en lo que respecta a sus estudios como al ajedrez, y es una niña sociable. Intenta compatibilizar sus estudios con el entrenamiento y sus amistades. Lo lleva bastante bien. También ha hecho una red de amigos, bastante fuerte, que también juegan al ajedrez.”

Como padre, cuando la veo competir, lo paso mal por la presión. Las partidas suelen ser muy largas, de cuatro o cinco horas, y la decisión pasa hacia el final. En la retransmisión, con los módulos electrónicos, se ve la jugada ideal y eso genera tensión.

Cuando gana es una enorme satisfacción y genera un gran aprendizaje. Sirve para darse cuenta de que aquéllo en lo que se ha fallado con anterioridad, ahora puede haber servido para ganar.

En lo que respecta al futuro de Mireya sólo puedo decir que depende de ella misma y lo que pase este año y el próximo.

Está en un momento en el que puede llegar a ser una de las mejores jugadoras de España, a máximo nivel, jugando incluso las Olimpiadas y campeonatos de Europa individuales o de equipos, o se puede quedar ahí, en maestra FIDE y no llegar a maestra internacional o gran maestra. Ella le pone esfuerzo ahora tienen que llegar los resultados.

¡Seguro que llegarán! Todo esfuerzo tiene su recompensa. Desde Torre de Núñez te deseamos mucha suerte, Mireya.