Os compartimos una receta de tosta de panceta con cebolla caramelizada, sencilla y deliciosa, con todo el sabor de Galicia: el toque de la panceta curada Torre de Núñez, la suavidad de un queso ahumado y la dulzura de una cebolla caramelizada lenta que hace magia en cada bocado. Un entrante rápido e ideal para sorprender en Navidad.
Ingredientes para la receta de tosta de panceta con cebolla caramelizada (2 tostas):
- 2 rebanadas de pan rústico o pan de hogaza (podéis usar pan sin gluten si lo preferís)
- 250 g de panceta curada en lonchas Torre de Núñez
- 2 cebollas grandes
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de azúcar moreno
- 1 cucharada de vino seco
- 4 lonchas de queso ahumado u otro queso que os guste
- 1 cucharada de miel
Cómo hacer la tosta de panceta con cebolla caramelizada y queso ahumado:
Preparamos la cebolla caramelizada.
Pelamos las cebollas y las cortamos en tiras finas.
Calentamos una sartén amplia con el aceite y añadimos una pizca de sal.
Incorporamos la cebolla y la dejamos pochar a fuego bajo, removiendo de vez en cuando, durante 25-30 minutos, hasta que esté tierna, dorada y bien reducida.
Cuando alcance ese punto, añadimos el azúcar moreno y el vino.
Cocinamos 2-3 minutos más, hasta que el líquido se evapore por completo y la cebolla tenga un aspecto brillante y meloso. La retiramos para un plato y la reservamos.
Aparte Cocinamos y caramelizamos la panceta.
Calentamos una sartén o plancha sin aceite. Disponemos las lonchas de panceta Torre de Núñez y las marcamos a fuego medio-alto hasta que se doren y los bordes empiecen a crujir.
Si sueltan demasiada grasa, retiramos el exceso con cuidado.
Bajamos el fuego y añadimos la miel y el vinagre de manzana.
La giramos un par de veces para que se impregne bien del glaseado y cocinamos 30-40 segundos, hasta que quede lacada, brillante y perfectamente caramelizada.
Tostamos el pan y preparamos el queso
Cortamos el pan en rebanadas y lo tostamos en una plancha por ambos lados hasta que quede dorado y crujiente.
Mientras se tuesta, cortamos varias lonchas de queso y las reservamos hasta el momento de montar las tostas.
Montamos las tostas.
Retiramos el pan tostado para una bandeja y colocamos sobre cada rebanada el queso. Añadimos la panceta caliente para que funda ligeramente el queso y terminamos con una cucharada generosa de cebolla caramelizada.
Antes de servir, espolvoreamos pimienta negra y unas escamas de sal. Servimos las tostas calientes, con la cebolla aún templada y la panceta brillante. Son perfectas para un picoteo o una cena rápida con toque gourmet.
Truco final
El calor de la panceta recién caramelizada funde suavemente el queso, dejándolo cremoso sin perder su textura.
El equilibrio perfecto para una tosta de panceta irresistible.
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